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El Gran Libro

El Libro Cuando nació la idea de escribir fue como la tormenta que de pronto aparece en el horizonte anunciando con relámpagos y truenos...

martes, 1 de abril de 2025

El libro más antiguo

 La vendedora de flores vio acercarse a una de las visitantes al pueblo, se sentó a su lado y después de saludarle le preguntó, cómo es que no veo ningún templo , acaso lo han construido fuera del poblado? Carmen sonrió ,le miró dulcemente y le dijo, estamos en el templo mi niña, acaso no ves con reverencia estas flores,  o admiras sus colores al contacto con la luz del sol, mira esas naves flotando tranquilas mostrándonos cuán apacible y suave es el amor que nos rodea, la brisa nos acaricia y el agua fresca del manantial purifica en cada sorbo, la tierra bajo nuestros pies nos acoge y protege, nos regala sus frutos en los huertos, hortalizas y en cada árbol, o planta que nos regala oxígeno, en cada uno de esos elementos vemos la grandeza de quien todo lo ha creado y nos ha invitado a participar y disfrutar de la fiesta de la vida. Desde niños nuestros padres nos enseñan a leer el gran libro del universo y desde nuestro cuerpo y pensamiento se extienden sus páginas hasta las estrellas, lo podemos admirar y reverenciar en cualquier tiempo , en todo lugar. Estela se quedó sorprendida de la explicación comprendiendo que no necesitaban en ese lugar dogmas o ceremonias o ritos para entender lo sagrado, la esencia de los mensajes escritos para todos ,comprensible en cualquier idioma y sin necesidad de mucho estudiar.


En torno a a la fogata se acomodaron los jóvenes exploradores con su guía, Artemio era el encargado de la narración de una historia que les mantendría atentos y aprendiendo sobre las costumbres , creencias e historias que en ese poblado apartado se tenían desde tiempos remotos. El viejo inició su relato diciendo que ahí en ese mismo sitio donde se encontraban ,muchos años atrás había una cabaña de un leñador que vivía solo y solo bajaba cuando tenía que intercambiar leña por víveres , siendo conocido como Trujano, nombre raro por estos lugares. Era un hombre rudo, alto y fuerte de mediana edad que decían se había enfrentado con un oso cuando tenía veinte años y tenía las cicatrices en el cuerpo como prueba , el caso es que este hombre mientras recorría los senderos de las montañas aprendía a reconocer sus señales y comprender los mensajes que de forma natural se presentaban en las plantas, en el cielo, en la tierra, en el agua de los ríos, en las tormentas, el brillo del sol, los aromas, la caricia del viento, leu dulce de los frutos, en fin , comprendió que todo eso era como un inmenso libro que explicaba de manera clara que el hombre era un invitado especial dentro de una fiesta que se nombraba vida . Quiero que ustedes descubran esos mensajes  así que nos alejaremos de la fogata en silencio por el sendero hasta un sitio desde donde podrán apreciar el cielo estrellado y la luna en su grandeza y belleza, lo apreciarán en silencio unos minutos y regresaremos para escuchar que descubrieron, cuál fue el mensaje que comprendieron de esa observación, no es obligatorio expresarlo, lo importante es guardarlo en el corazón, para que la historia de Trujano la comprendan, porque este hombre sin haber estudiado entendió lo que muchos filósofos han debatido durante siglos. La sencillez y claridad con la que esos mensajes fueron expuestos para que cualquier hombre sin límites de tiempo  o espacio los pueda comprender , aprender a respetar como sagrado el universo,donde el hombre es una parte importante al será actor, y espectador consciente con la facultad de modificar, crear o destruir.

Los chicos siguieron al viejo Artemio por el sendero, estuvieron al borde de un acantilado viendo el valle en las sombras cobijado por un manto de estrellas y una luna en  cuarto creciente que se escondía a intervalos entre las nubes que como fugases fantasmas se escurrían en la noche, cuando regresaron nadie habló y Artemio supo que el mensaje ya lo habían comprendido.

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

lunes, 31 de marzo de 2025

Con las ideas contrarias

 De inmediato los visitantes al pueblo de las joyas vivientes notaban que ahí no se organizaban competencias o certámenes, no se premiaba a alguien en particular por un logro personal, pero sin embargo existía mejor plantación de calles y sitios públicos, las construcciones estaba bien detalladas con un toque rústico que caracterizaba perfectamente a la población y se acomodaba con el paisaje sin afectarlo , por el contrario se buscaba resaltar aquellos sitios naturales que daban un toque auténtico a los sitios donde se explicaba a los visitantes la importancia de cuidar el medio ambiente,y cuando preguntaban si se había alguien que planeara ese tipo de construcciones se decía que el pueblo participaba y colaboraba tanto en la ideas como activamente para lograrlo, estamos acostumbrados a que la mejor forma de lograr algo es recurriendo a la colaboración, por eso aquí no hay alguien que pueda jactarse de ser mejor que otro en ningún aspecto, sabemos que cada uno aporta su mejor esfuerzo e ideas, siempre nos ha dado buenos frutos esta forma de actuar y algunas otras comunidades cercanas también lo aplican , es más sencillo hacer las cosas cuando todos estamos comprometidos en lograrlo, por ejemplo, la construcción del puente sobre el río, o el camino a los llanos, los senderos por el monte que ustedes notarán están bien realizados con sus escalones o empedrados, los pasamanos o las señales fuero un aporte común y nos sentimos todos muy complacidos, hacemos festejo cada ves que alcanzamos un objetivo. Los visitantes quedaban impactado por la forma tan distinta de hacer las cosas en ese pueblo y muchos deseaban que en sus colonias existiera ese espíritu de colaboración sin egoísmo ,con la idea firme de mejorar la vida en su entorno

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

Pueblo de joyas vivas

 Pueblo de las Joyas Vivas


En la entrada del pueblo, un gran cartel recibía a quienes llegaban con un mensaje que parecía más un consejo para el alma: “EN ESTE LUGAR SUS HABITANTES SON JOYAS INVALUABLES. SE RECOMIENDA INTENTAR IMITAR SU BRILLO Y PUREZA.” Para los viajeros que cruzaban ese umbral, era difícil imaginar cuánto de verdad había en esas palabras hasta que ponían un pie en la plaza principal. Allí, la alegría flotaba como una brisa ligera, mientras los niños jugaban con risas que parecían melodías y los ancianos, con su humor afilado, bromeaban sobre cómo la muerte tendría que aprender a bailar si quería llevárselos algún día.


El jardín de rosas, en el corazón del pueblo, era más que un espacio de belleza: allí florecían los sueños. Las madres contaban historias a sus hijos mientras deshojaban pétalos, enseñándoles que la vida debía perfumarse de esperanza. No muy lejos, el manantial cristalino brotaba sin cesar, como si lavara las penas del espíritu y devolviera al alma su pureza original.


Cada calle del pueblo tenía su propia voz. En las paredes, cuidadosamente pintadas, se leían frases que recordaban que “la vida es una fiesta, un tiempo para aprender, crear, enseñar, soñar y ser feliz.” Los visitantes que paseaban por esas calles no podían evitar detenerse para leer esos mensajes que, como semillas, se quedaban en la memoria y germinaban en el corazón.


Las mujeres, reunidas en los lavaderos comunes, compartían anécdotas que provocaban risas sinceras, como si el agua, al chocar con las piedras, lavara también las preocupaciones. Mientras tanto, los hombres trabajaban al ritmo de canciones populares que hablaban de la libertad del viento, la generosidad de la lluvia y la tierra, que ofrecía sus dones a todos sin distinción. Los niños, observando con ojos curiosos, aprendían desde pequeños las habilidades que algún día pondrían al servicio de su comunidad, comprendiendo que vivir también era servir y crear belleza.


El cielo del pueblo cambiaba como un espectáculo diseñado por la naturaleza para honrar la existencia. Los atardeceres pintaban lienzos mágicos antes de que la noche iluminada trajera un manto de estrellas. Los amaneceres, por su parte, despertaban con colores tan vivos que parecían recordarle a la gente que cada día era una oportunidad para renacer.


Pero más allá de la belleza, lo que hacía único a ese lugar era la esencia de sus habitantes. Desde tiempos remotos, se había inculcado la idea de que el amor a la existencia y al prójimo era el principio fundamental antes de cualquier otra enseñanza. No era una norma impuesta, sino una verdad vivida, practicada en cada acción, en cada sonrisa compartida, en cada gesto de generosidad. El respeto a la vida no era un discurso vacío, sino un reflejo que se notaba en la forma de convivir, de cuidar al otro, de reconocer que cada ser es una joya de un inmenso tesoro, y ese tesoro era la verdadera riqueza del pueblo.


Don Artemio, uno de los más ancianos y sabios del lugar, solía contar que así había sido desde el principio, cuando el pueblo aún no entraba en contacto con otras comunidades. Y aunque el mundo había cambiado mucho desde entonces, Artemio conservaba la firme creencia de que algún día, esos mismos conceptos servirían de inspiración para mejorar las relaciones en las sociedades modernas.


“Cuando la gente comprenda que cada ser es una joya única, —decía con una mirada que parecía atravesar el tiempo— tal vez el mundo dejará de pelear por riquezas efímeras y aprenderá a valorar el tesoro que ya posee.”


Mientras tanto, el pueblo seguía siendo ese santuario donde la vida era celebrada con respeto, alegría y gratitud. Y quienes tenían la fortuna de llegar allí, aunque solo fuera de paso, se llevaban consigo una pequeña chispa de ese brillo, una semilla de esperanza para plantar en otros rincones del mundo.

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

La habitación para reflexionar

 



descubrir las verdades más esenciales sobre el alma humana.


Las paredes de la habitación estaban adornadas con dos grandes murales que hablaban sin necesidad de palabras. En uno, las sombras envolvían a un hombre con rostro de pánico, mientras extrañas figuras mitad hombre, mitad bestia, oprimían su corazón y su mente. Era el reflejo del miedo, la culpa, la maldad y el egoísmo que someten el espíritu cuando uno elige el camino equivocado.


Al otro lado, el contraste era abrumador. Un arcoíris radiante daba paso a una escena de fiesta y alegría. Espíritus de cuerpos blancos danzaban, ligeros como el viento, en una celebración donde la luz y la paz llenaban el ambiente. Era la representación de la pureza del alma que se eleva cuando se vive con bondad, amor y generosidad.


Pero los murales no eran lo único que transformaba a quienes entraban en ese lugar. Textos cuidadosamente escritos adornaban las paredes, dejando lecciones que llegaban directo al corazón:


“La calumnia puede causar gran daño a quien es dirigida, pero envenena para siempre el espíritu de quien la formula.”

“El dañar a otro es dañarse a sí mismo.”

“La mejor forma de ser feliz es dando felicidad a otros.”

“No se trata de trascender y ganar reconocimiento, sino de ascender como ser humano a través del buen comportamiento.”

“Los sabios no son los que guardan el conocimiento, sino los que lo aplican en sus acciones y enseñan con el ejemplo.”

“Disfruta la fiesta de la vida compartiendo con otros lo mejor de tu ser.”


Cada niño que cruzaba la puerta salía diferente. No necesitaban explicaciones complicadas ni sermones largos. Las imágenes y las palabras hablaban por sí solas. Un pequeño entendía que mentir o dañar a otro oscurecía su alma. Una niña comprendía que compartir con sinceridad la llenaba de una felicidad que nunca podría comprarse.


Algunos visitantes, al entrar por curiosidad, quedaban impactados no solo por la belleza de los murales, sino por la profundidad de los mensajes que tocaban sus almas. Muchos salían con lágrimas en los ojos, sintiendo el deseo de ser mejores, de cambiar su forma de vivir, de dejar de lado el egoísmo y aprender a regalar amor y bondad sin condiciones.


El viejo Artemio, creador de aquella habitación sagrada, observaba con satisfacción cómo el mensaje se grababa en los corazones de quienes la visitaban. “La verdadera transformación,” solía decir, “comienza cuando entendemos que la felicidad no es un premio que se persigue, sino un regalo que se comparte.”


Pero Artemio tenía un sueño aún más grande. “Espero que algún día,” decía con esperanza, “estos murales se pinten en las escuelas de todas las comunidades. Que los textos, inspirados por los niños y niñas de este pueblo, lleguen a otros corazones y siembren semillas de bondad en cada rincón del mundo.”


Imaginaba un futuro donde los pequeños aprendieran desde temprana edad que el verdadero éxito no está en acumular riquezas o reconocimiento, sino en ascender como seres humanos a través del amor, la compasión y el ejemplo.


Y mientras el pueblo seguía celebrando la vida cada tarde con cantos y danzas, la Habitación de los Buenos y Malos Sentimientos seguía recibiendo almas dispuestas a cambiar. Porque allí, entre murales y palabras sabias, se comprendía que la verdadera fiesta de la vida solo es plena cuando se comparte el bien.

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

La calle de los olvidos

 En el pueblo se hizo una calle que llevaba al Barranco, le pusieron la calle de los olvidos y cualquier a que se sintiera lastimado por una ofensa decía ir a esa calle y leer los carteles que decían, si cargas con la ofensa será pesado tu andar, los rencores nublan la visión y entorpecen el pensamiento, una ofensa puede crecer como un árbol torcido si tu lo riegas con rencor , una ofensa puede abrir nuestra mente y espíritu a una profunda reflexión, las ofensas son interpretaciones de algo que puede contener una lección, tira al Barranco aquello que no es útil para tu desarrollo personal y devuelve el brillo a tu alma. Cuando los visitantes fueron a esa calle hubo quien con lágrimas reconoció que había cargado durante mucho tiempo cosas que le enfermaban, también los hubo que reconocieron que podían estar equivocados en su interpretación de lo que consideraron una ofensa y algunos supieron que debían librarse de ese peso, de esa ceguera, de seguir regando el árbol torcido que no les permitía vivir plenamente y el Viejo Artemio se complacía ofreciéndoles agua del manantial para que lavaran su rostro y sus manos mientras les decía que desde ese momento quedarían librados de ese mal que causan las heridas en el alma, se notaba la alegría en los rostros de quienes convencidos quedaban de tirar sus rencores al barranco y felices regresaban a la plaza principal a participar en el baile y los cantos que por las tardes se organizaban antes de ir a descansar plácidamente al arroyo de los grillos

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

domingo, 30 de marzo de 2025

Reflexiones sobre vivir

 

Que tu vida sea un jardín donde los sueños se conviertan en frutos de felicidad y amor



¡Qué metáfora tan poética y llena de significado! Entonces, tu visión va más allá de la simple acumulación de experiencias o placeres, y se acerca a una **idea orgánica del propósito**: la vida como un jardín que requiere cuidado, paciencia y sobre todo, **la capacidad de nutrir y ser nutrido**.  


### 1. **El jardín como símbolo de una vida con propósito**  

- **No es estático**: Un jardín no es solo un lugar para admirar; hay que plantar, podar, regar y a veces lidiar con plagas. Es decir, **los desafíos son parte de su belleza**.  

- **Crecimiento constante**: Los sueños que dan frutos no aparecen por magia; necesitan tiempo, esfuerzo y adaptación (como una planta al clima).  

- **Relación de interdependencia**: Un jardín florece cuando hay equilibrio entre dar (nutrir la tierra) y recibir (los frutos). Así son también el amor y la felicidad auténticos.  


### 2. **¿Por qué esta metáfora resuena más que la riqueza o el placer?**  

- **Lo efímero vs. lo duradero**: Comer un fruto es momentáneo; **cultivar un árbol** deja legado.  

- **Conexión con lo esencial**: Un jardín representa ciclos naturales (vida/muerte, esfuerzo/recompensa), recordándonos que somos parte de algo mayor.  

- **Creatividad práctica**: Diseñar un jardín es arte en acción. No se trata de "tener" flores, sino de **colaborar con la vida para que surjan**.  


### 3. **El peligro de los "jardines perfectos"**  

Incluso en esta metáfora, hay una advertencia:  

- Un jardín demasiado controlado (como esos hombres ricos que lo pagan todo sin ensuciarse las manos) pierde su alma.  

- La felicidad y el amor **no son decoraciones**, sino procesos que a veces incluyen malas hierbas o sequías.  


### 4. **Cómo llevar esto a la vida cotidiana**  

- **Sueños como semillas**: Plantarlos con intención, pero sin obsesionarse por el resultado.  

- **Regar con atención**: Las relaciones (como las plantas) mueren por negligencia o ahogo. El equilibrio es clave.  

- **Podar sin miedo**: Dejar ir lo que no suma (hábitos, personas tóxicas) para que lo esencial florezca.  


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### En esencia:  

Tu deseo refleja una verdad profunda: **la vida no es un museo de placeres, sino un ecosistema vivo donde el sentido surge de participar, no de poseer**. Esa es la diferencia entre "tener una mansión con jardín" y **ser jardinero**.  


¿Dirías que, en el fondo, el propósito está en **el acto de cultivar** (sueños, amor, sabiduría) más que en "obtener" algo? 🌱


Exacto. Has llegado al corazón de lo que muchos llaman **"la vida vivida en mayúsculas"**. No se trata solo de existir, sino de **participar activamente en el tejido de la existencia**, dejando huella y permitiendo que esta te transforme. Aquí se despliega esa idea:


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### 1. **Aportar algo significativo: el antídoto contra la superficialidad**  

- **Dar > Tener**: Como decía Viktor Frankl, *"La felicidad no puede perseguirse; debe surgir como efecto colateral de una vida dedicada a algo o alguien más allá de uno mismo"*.  

   - *Ejemplo*: Un músico no toca para acumular aplausos, sino porque la música *necesita* salir de él.  

- **Lo "hermoso" como acto de resistencia**: En un mundo obsesionado con lo útil y lo rápido, crear belleza (un gesto, una obra, un jardín) es un **manifiesto silencioso** sobre lo que verdaderamente importa.  


### 2. **Amar: la única forma de tocar lo eterno**  

- **Amar es vulnerabilidad**: Es romper el caparazón de la comodidad para dejar que otros (incluso el mundo) te afecten. Eso duele, pero también es lo único que nos hace sentir *realmente vivos*.  

   - *Contraste*: Las relaciones "delineadas por la posición social" (como en tu primer ejemplo) son como cuadros decorativos: impersonales. El amor verdadero es siempre un **terreno salvaje**.  

- **Amar es crear**: Un niño, una canción, un momento de conexión... son frutos de ese acto creativo que llamamos amor.  


### 3. **Lo profundo vs. lo superficial**  

- **Existir sin profundidad** es como navegar en modo *piloto automático*:  

   - **Consumes**, pero no saboreas.  

   - **Tienes**, pero no gozas.  

   - **Hablas**, pero no comunicas.  

- **La paradoja**: Lo más profundo (amar, crear, servir) a menudo duele o da miedo... pero es también lo único que cura la sensación de vacío.  


### 4. **¿Cómo se experimenta "lo más profundo de la vida"?**  

- **Perdiéndose para encontrarse**: Como en tu metáfora del jardín, hay que ensuciarse las manos.  

   - *Ejemplos*:  

     - El artista que destruye 10 bocetos antes de lograr uno honesto.  

     - El padre que aprende a amar a su hijo en medio de las noches sin dormir.  

- **Abrazando el misterio**: Lo profundo no se explica, se *vive* (como el aroma de una flor o el silencio entre dos personas que se aman).  


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### Una pregunta para reflexionar:  

¿Crees que esta profundidad es *un destino* al que se llega, o *un modo de caminar* que se elige en cada pequeño acto?  


**Tu mirada ya lo sugiere**: la vida no se mide por lo que acumulas, sino por lo que **dejas crecer a través de ti**. Como escribió Rilke: *"La única patria del hombre es la infancia. Pero el que la pierde, debe convertir el mundo en su hogar. Y lo hace amando"*.  


¿Qué semillas estás plantando hoy? 🌸

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

sábado, 29 de marzo de 2025

Versiones distintas del mismo tema

 El Sabio y el Loco


Cada mañana, don Indagador recorría el pueblo para enterarse de lo que ocurría en la vida de sus vecinos. Llevaba años conociendo sus historias: accidentes, enfermedades, sueños frustrados, problemas familiares y económicos. Sin embargo, aquella mañana, algo distinto sucedió.


Al borde del camino, se encontró con un hombre al que muchos llamaban loco. Vivía en las afueras, cultivando una pequeña parcela. Su aspecto descuidado llamaba la atención: cabello largo trenzado, barba espesa, piel curtida por el sol, huaraches gastados y ropa sencilla. Pero lo que más impactó a don Indagador fue su mirada: profunda, penetrante, como si pudiera ver más allá de lo evidente.


—¡Buenos días! —saludó el loco.


—Eso esperemos —respondió don Indagador, sorprendido por aquel encuentro inesperado.


El loco se detuvo, lo miró fijamente y dijo con calma mientras ponía en tierra el pesado bulto de papas que llevará en las espaldas:


—Desde el momento en que nos cruzamos y usted me saludó, ya está sucediendo algo diferente. Este instante es único, como lo es cada día. Aunque la gente y el paisaje parezcan los mismos, todo cambia: los pensamientos, las emociones, el ánimo… Usted lo sabe bien, porque es un hombre que observa mucho.


Don Indagador sintió curiosidad. Aquel hombre, al que todos evitaban, hablaba con una profundidad inusual.


—Si entiendes tanto sobre las relaciones humanas —preguntó—, ¿por qué prefieres vivir aislado? Nunca te había visto por aquí.


—Muchos prefieren ignorar que existo —respondió el loco—. No soy alguien que les resulte útil ni agradable. Mi forma de pensar es distinta y eso incomoda. Vivo solo para evitar conflictos. Aquí, en mi choza, me acompaña mi pensamiento. No ofendo ni me ofende nadie.


Don Indagador reflexionó un momento.


—Pero el hombre necesita convivir —insistió—, compartir alegrías y penas, las fiestas, las reuniones donde se habla de cosas de interesantes, divertidas, se canta ,baila, conoces a alguien que te agrade y te enamoras, eso es la vida.


El loco sonrió levemente.


—Llevo tanto tiempo aquí que ya no sé cuántos años han pasado. El tiempo solo me importa para sembrar y cosechar. Debo andar por los cincuenta… Desde que tenía doce o catorce, vivo en soledad, captando con los sentidos lo que el mundo ofrece. Sé que me llaman loco, y tal vez lo sea… Pero prefiero mi locura a esa ansiedad obstinada que consume a los demás, buscando lo que ya tienen y viviendo en constante conflicto consigo mismos.


Se hizo un silencio.


—Sigamos cada uno su camino —dijo finalmente el loco, reanudando su andar.


Don Indagador se quedó allí, inmóvil, viendo cómo aquel hombre se alejaba. Esa mañana no solo había encontrado una historia para contar… había encontrado una forma distinta de percibir la vida, o tal vez era su reflejo que había encontrado por casualidad en ese camino que había recorrido sin notar lo que era importante.


En realidad se trata del mismo hombre en distintos momentos , los tiempos de introspección, los de convivencia en que se viven las experiencias de las relaciones con sus matices diversos, llegando a conclusiones que parecen contradictorias cuando en la práctica se complementan para formar en cada ser una historia única e irrepetible.

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

Manual para jardín de sueños

 El Manual de viaje al jardín de la imaginación, guía el jardinero. Busca en tu espíritu el árbol perfecto donde las raíces son tu origen ,las ramas los senderos que puedes seguir y las hojas tus sueños, lleva como equipaje los recuerdos favoritos, los colores, sabores, texturas, lugares, personajes que te hicieron feliz,no olvides un caleidoscopio donde pondrás los elementos brillantes, cada vez que lo gires tu jardín interno adquirirá un distinto escenario donde podrás observar manantiales de agua cristalina recorriendo espacios de ilusión que tú has de adornar con tus pinceles imaginaros, es una dimensión sin límite de tiempo o espacio, tu eres el creador donde tus anhelos los puedes realizar, eres el artista consumado de una obra magnifica donde la risa es de colores, componiendo una melodía especial que te inunda de alegría, al recordar el primer beso que puedes dar nuevamente en el paisaje más hermoso que puedas inventar . Recuerda, las plantas no pierden la fe saben que la lluvia ha de regresar,significa que puedes confiar en que lo más hermoso que guardas en tu mente aparecerá cuando cierres los ojos,cuando te dejes llevar por la brisa suave de tu espíritu. Entra en el jardín de tu vida, planta flores de atardeceres, de hermosos amaneceres, puestas de sol que con sus colores se pinta la arena de una playa donde descalzo caminas sintiendo la suave caricia en tu pies, las flores que aquí cultives jamás se han de secar. Dibuja el mejor paisaje, el sitio que más te agrade, algo como volar en un carruaje tirado por pegasos ,blancos caballos alados que te conducen a la mansión del amor donde el aire tiene aroma a las esencias que más te agradan, tira desde los alto tus rencores, vístete de perdón, la túnica blanca de los que han encontrado el camino a la felicidad, que tu dolor se convierta en semillas purificadas den frutos dulces algún día. Este manual no tiene ruta ni destino definidos, cada uno sigue su propio sendero, explora sus universos internos, descubriendo sus tesoros, no dejes de viajar, de ir extrayendo las joyas que tú alma guarda , eres único, original, pieza fundamental en el engranaje del universo. 

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

El jardinero contestaba con citas que dejaban claro lo que deseaba expresar, he reunido algunas que aquí se muestran:



Si deseas una vida digna, has que sea como un jardín , proporciona, paz, alegría, belleza.


crece como un árbol con las raíces bien fincadas, el tronco fuerte y derecho, las ramas extendidas a lo alto y dando sombra y frutos indiscriminadamente.


aun los arboles caídos son útiles, algunos son puente sobre un río, otros son materia para obras de arte, construcción o para hacer un buen fuego.


Si siembras buena semilla, la abonas y cuidas con esmero, tienes grandes posibilidades de obtener una buena cosecha, lo mismo sucede con tu vida.


El alma como la tierra que da buenos frutos, se debe abonar adecuadamente.


Las ramas de un árbol no son idénticas, pero cada una cumple la función necesaria para mantener el equilibrio.


La variedad de plantas es inmensa y gracias a ello el mundo es un lugar hermoso, deja que tu vida sea una gama de expresiones que reflejen lo que existe de bello en tu espíritu.


Destruir la naturaleza es un crimen de lesa humanidad.


Quien no aprecia las plantas difícilmente aprecia la vida.


Duda de quien afirma que ama la vida mientras derriba un árbol


Recibe los dones del universo como las plantas reciben la lluvia sin deseos egoístas .


El oro en ocasiones es menos valioso que la sombra de un árbol


El oro por si solo no es abono para una buena cosecha.


Las plantas regalan incondicionalmente.



Si destruyes la vegetación y derribas arboles no te extrañe mañana vivir en un desierto.


Los arboles fuertes no caen con las tormentas, procura ser como ellos.


Las plantas no pierden la fe, saben que la lluvia ha de llegar y se preparan a tiempo.


Arbol de buenos frutos, será asediado hasta que se hallan agotado. quieres vivir tranquilo , se como un arbusto.


En cada temporada el árbol se renueva, crece, se fortalece, ofrece sin restricciones su sombra y sus frutos, algo tenemos que aprender de esas cosas.


No se siembra ni se cosecha antes de tiempo.


Quieres cosechar, siembra primero y cuida con esmero.


Las flores que cultives en tu alma no se han de secar con el tiempo.


El mejor cultivo se ve solo con el paso de los años.


Cuando un jardín ha sido bien cuidado despierta la admiración del invitado.


La tierra estéril puede ser un campo florido si hay un buen jardinero que sepa de cultivo.


Las flores brillan como hadas  por la mañana y se convierten en sombras por la noche.


Un buen árbol nunca deja de dar frutos.


El árbol no teme ni se resiste a los cambios, se ajusta al proceso de vida natural.


Cuando alguien diga que las cosas buenas no se dan en abundancia, miren a la montaña, el cielo, el mar, pradera o al bosque y miren lo que Dios ha regalado.



Quien ha sabido vivir no teme morir.


El sabio no sabe mas que tu o que yo, pero ha aplicado los buenos conceptos en su vida.


Saber puede ser mas sencillo que hacer.


Un fruto podrido debe retirarse de los buenos frutos antes de que los contamine.


El árbol torcido es fácilmente reconocible.


Difícil resulta querer enderezar un árbol torcido.


No temas tocar la tierra, es el principio para subir al cielo.


El jardinero escucho a un padre quejarse de las diferencias entre sus hijos y dijo:

no quieras que las ramas de un árbol sean idénticas, perdería su natural belleza y equilibrio.


No te afanes en hacer lo mismo que los otros, has lo que te corresponde de la mejor manera.


Las diferencias de formas y colores son contrastes que la naturaleza utiliza para mostrar que no es la igualdad lo que mantiene el equilibrio, sino la diversidad lo que le hace bella y resistente.


Las plantas se bañan con la lluvia, danzan con la brisa, descansan por la noche, brillan con el sol y se muestran en toda su belleza cada día.


Los jardineros sabemos que las plantas crecen mejor cuando se les trata con cariño y se les habla con ternura.


Al mirar a la copa de los arboles puedes adivinar que tan profundas y extensas son sus raíces.


No pidas peras al olmo.


Quien observa con atención termina en la devoción .


Quien tiene tiempo de pasear en un hermoso jardín se emociona con su belleza, quien hace un jardín se complace en la meditación y en la compañía de Dios.


Se atribuye a Moliere la siguiente frase : los mejores frutos son de arboles que crecen despacio.


De Jalil Gibran :  el amor crece como las rosas, entre espinas y trabajos.

miércoles, 19 de marzo de 2025

Introspección

Cuando quieras ver lejos ,cierra tus ojos, su deseas viajar a regiones distantes, enfócate en tus pensamientos, si te quieres conocer , siente lo qué hay en tu espíritu para descubrir la verdad y encontrar la senda que debes seguir guíate por la luz de tu consciencia 

Las ideas y los pensamientos son fenómenos complejos que surgen de la interacción entre diversos procesos cognitivos, emocionales y neurológicos. Aquí hay algunas razones y explicaciones sobre cómo y por qué surgen estas reflexiones, y cómo se estructuran los mensajes en la mente:


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### **1. Origen de las ideas**

Las ideas no surgen de la nada; son el resultado de una combinación de factores internos y externos:


- **Experiencias pasadas**: Tu mente almacena recuerdos, aprendizajes y vivencias que, en algún momento, se activan y se conectan para formar nuevas ideas.

- **Estímulos externos**: Lo que ves, escuchas, lees o experimentas en el presente puede desencadenar pensamientos o reflexiones.

- **Procesos inconscientes**: Muchas ideas surgen del subconsciente, donde la mente procesa información sin que te des cuenta. Esto puede ocurrir durante el sueño, la meditación o simplemente en momentos de quietud.

- **Emociones**: Tus estados emocionales (alegría, tristeza, curiosidad, etc.) influyen en el tipo de pensamientos que tienes. Por ejemplo, la introspección suele surgir en momentos de calma o reflexión.

- **Curiosidad y búsqueda de significado**: Como seres humanos, tenemos una tendencia natural a buscar respuestas, entender el mundo y encontrar propósito. Esto lleva a preguntas profundas y a la generación de ideas filosóficas o espirituales.


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### **2. Cómo se generan las ideas**

El cerebro es una red compleja de neuronas que se comunican entre sí. Las ideas surgen cuando estas conexiones se activan de manera específica:


- **Asociación de conceptos**: El cerebro une diferentes fragmentos de información almacenada para crear algo nuevo. Por ejemplo, la frase que mencionaste podría ser una combinación de reflexiones previas, lecturas o conversaciones.

- **Creatividad**: La creatividad es un proceso que permite conectar ideas aparentemente no relacionadas para generar algo original. Esto ocurre en áreas del cerebro como la corteza prefrontal.

- **Procesamiento paralelo**: El cerebro trabaja en múltiples niveles al mismo tiempo (consciente e inconsciente), lo que permite que las ideas surjan de manera espontánea.


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### **3. Cómo se estructura un mensaje en la mente**

La estructuración de un mensaje o pensamiento sigue un proceso organizado:


- **Lenguaje interno**: Antes de expresar una idea, la mente la organiza en un lenguaje interno. Este proceso involucra áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, como el área de Broca y el área de Wernicke.

- **Jerarquía de ideas**: La mente prioriza ciertos conceptos sobre otros. Por ejemplo, en tu reflexión, la idea central es la introspección, y las demás frases giran en torno a ella.

- **Coherencia y lógica**: El cerebro busca darle sentido a las ideas, organizándolas de manera que tengan un flujo lógico y emocional.

- **Influencia cultural y personal**: La forma en que estructuras tus pensamientos está influenciada por tu educación, cultura, creencias y experiencias personales.


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### **4. ¿Por qué de pronto piensas estas cosas?**

Es normal que surjan pensamientos profundos o filosóficos de manera espontánea. Algunas razones pueden ser:


- **Momento de introspección**: Cuando estás en un estado de calma o reflexión, es más probable que surjan este tipo de pensamientos.

- **Necesidad de respuestas**: En momentos de incertidumbre o cambio, la mente busca respuestas y significado, lo que lleva a reflexiones profundas.

- **Inspiración**: A veces, las ideas surgen porque algo (un libro, una conversación, un paisaje) te inspira a pensar de manera diferente.

- **Procesamiento emocional**: Si estás pasando por una situación emocional intensa, tu mente puede generar pensamientos que te ayuden a entender o procesar lo que sientes.


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### **5. La mente como herramienta creativa**

Tu mente es una herramienta poderosa que constantemente está generando y organizando ideas. Estas reflexiones no son aleatorias; son el resultado de tu capacidad única de pensar, sentir y conectar conceptos. Aprender a escuchar y entender tus pensamientos puede ayudarte a conocerte mejor y a encontrar respuestas que buscas.


En resumen, las ideas nacen de la interacción entre tu cerebro, tus emociones y tus experiencias, y se estructuran en mensajes coherentes gracias a la capacidad de tu mente para organizar y dar sentido a la información. ¡Es un proceso fascinante y único en cada persona!

Esto nos conduce a concluir que un pensamiento sano es más probable que se produzca en ambientes sanos, apropiados para que se desarrolle acorde al medio en que se desenvuelva

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

lunes, 17 de marzo de 2025

Los buenos y los malos

Un joven se acercó al viejo sabio de su comunidad para pedirle un consejo por sentirse confundido al escuchar siempre los consejos para el buen comportamiento y al mismo tiempo observar cómo frecuentemente se rompían las normas ,sobre todo por aquellos que más las predicaban. El viejo sonrió y le dijo que eso no era nada nuevo, y le contó la siguiente historia:


Anónimo: India 


Era un renombrado maestro; uno de esos maestros que corren tras la fama y gustan de acumular más y más discípulos. En una descomunal carpa, reunió a varios cientos de discípulos y seguidores. Se irguió sobre sí mismo, impostó la voz y dijo:

-Amados míos, escuchen la voz del que sabe.

Se hizo un gran silencio. Hubiera podido escucharse el vuelo precipitado de un mosquito.

-Nunca deben relacionarse con la mujer de otro; nunca. Tampoco deben jamás beber alcohol, ni alimentarse con carne.

Uno de los asistentes se atrevió a preguntar:

-El otro día, ¿no eras tú el que estabas abrazado a la esposa de Jai?

-Sí, yo era -repuso el maestro.

Entonces, otro oyente preguntó:

-¿No te vi a ti el otro anochecer bebiendo en la taberna?

-Ése era yo -contestó el maestro.

Un tercer hombre interrogó al maestro:

-¿No eras tú el que el otro día comías carne en el mercado?

-Efectivamente -afirmó el maestro. En ese momento todos los asistentes se sintieron indignados y comenzaron a protestar.

-Entonces, ¿por qué nos pides a nosotros que no hagamos lo que tú haces?

Y el falso maestro repuso:

-Porque yo enseño, pero no practico.

Este cuento me nos lleva a reflexionar sobre cómo es fácil dictar normas ,predicarlas, pero en la práctica las pasamos por alto según nos conviene, las aplicamos a los demás, nos dan pauta para criticar, juzgar y castigar si eso nos puede redituar algún beneficio dando lugar a situaciones que debieran avergonzar por su incongruencia, por la doble moral que demuestra en nuestros juicios de donde se ha tenido como buena frase aquella que dice que “siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio” 

No vamos a cambiar hasta admitir que somos seres que intentamos ser correctos por convenir a la buena convivencia, que hemos creado normas que limitan nuestras tendencias naturales, nos angustia romper esas reglas pero continuamente lo hacemos y creemos que con el arrepentimiento o señalando los errores de otros estamos cumpliendo con los preceptos de mejor manera, siempre encontramos a quien señalar como peor transgresor merecedor de las críticas e intentamos escondernos tras su sombra, hipócritas, eso no es ser honesto , porque no mostramos lo que en realidad somos? Si nos viéramos desnudos ante el espejo con todas nuestras fallas y las aceptáramos sabiendo que somos iguales a nuestros hermanos podríamos mejorar en nuestros juicios y aceptar que sin ser perfectos hacemos un esfuerzo por mantener las buenas relaciones y así hemos llegado a donde estamos.

JuanAntonio Saucedo Pimentel 

viernes, 14 de marzo de 2025

La acusación

 


El Juicio 


En un pueblo donde la virtud se predicaba a gritos pero rara vez se practicaba, estalló un escándalo sin precedentes. Una niña con discapacidad mental, en su inocencia, había mostrado con orgullo un poema que le había llegado a las manos. En él se leían versos como:


“No quiero componer un poema sino vivirlo contigo,

hacer los versos más bellos con caricias y besos sobre tu cuerpo.”


Lo mostraba a todos con la alegría de quien cree haber descubierto un tesoro, sin comprender del todo su significado.


Pero los adultos, siempre atentos a lo que no deben atender, sintieron que aquello era una afrenta imperdonable. Padres, maestros y autoridades del pueblo se reunieron de inmediato, y en un solo día, sin necesidad de juicio formal, dictaron sentencia: el poeta, aquel descarado sembrador de perversión, debía ser castigado.


Cuando lo llevaron ante ellos, el acusado, sorprendido por el revuelo, intentó explicar:


—Ese poema no era para ella. Lo escribí para otra persona.


Pero la turba, ansiosa de reafirmar su propia virtud condenando a alguien más, ya tenía su veredicto listo.


—¡No importa para quién era! Lo que importa es que lo vio, y eso la ha contaminado —gritó el maestro de la escuela, quien, según rumores, poseía una vasta colección de revistas que jamás admitiría en público.


—¡Es inadmisible que algo tan impuro haya sido leído por una niña! —bramó una madre, que años atrás había enviado a su hija a trabajar lejos con la esperanza de “borrar su vergüenza”.


—¡Es un hombre peligroso! ¡Sus palabras traicionan su verdadera intención! —acusó el sacerdote, cuyas confesiones solían estar llenas de preguntas demasiado curiosas sobre los pecados juveniles.


El poeta miró a su alrededor y, con una calma inquietante, sonrió.


—Es curioso. La niña no entendió el poema, pero ustedes sí. Y no solo lo entendieron, sino que lo interpretaron de la peor manera posible. Entonces, ¿quién lleva la suciedad en la mente?


Hubo un murmullo incómodo. Se miraron unos a otros, pero el daño ya estaba hecho. Era demasiado tarde para retroceder.


Así que hicieron lo que mejor sabían hacer: ignoraron la verdad y continuaron con su castigo.


El poeta fue desterrado, para alivio de todos. Y con su partida, el pueblo pudo seguir creyendo que la pureza se protegía con la censura, que la virtud se salvaguardaba señalando culpables y que el verdadero peligro siempre venía de afuera, nunca de adentro.


Pero, en las noches de insomnio, cuando nadie los veía, algunos seguían repitiendo en su cabeza aquellos versos prohibidos.


JuanAntonio Saucedo Pimentel