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domingo, 3 de mayo de 2026

El interés tiene pies



(Intro musical: 8 compases de piano montuno, clave y bongó. Entra la tumbadora con un golpe seco.)


Aquí inicia otra historia

Pa’escuchar y aprender

Que el interés tiene pies



[Verso 1 (voz solista, con ritmo de son, pausa en cada frase)]


Érase un hombre, sencillo trabajador,

que se enamoró perdidamente de una joven que era un primor.

Pero ella lo rechazaba, le decía: “Ya eres un viejo,

yo necesito un hombre con energía, que me aguante el corazón”.


---


[Coro (a dos voces, con palmas)]


¡Ay, el dinero cambió la suerte, pero no cambió el querer!

Ella llegó tarde, cuando el alma ya sabía:

 mejor solo que con quien no sabe ver.


---


[Verso 2]


Un buen día, el hombre la lotería ganó,

de la noche a la mañana su vida se enriqueció.

Lujo y comodidades, amistades y familiares,

todos lo trataron con mucho amor… 

¡qué bonito es tener un billete ganador!


---


[Coro (se repite con maracas)]


¡Ay, el dinero cambió la suerte, pero no cambió el querer!

Ella llegó tarde, cuando el alma ya sabía:

 mejor solo que con quien no sabe ver.


[Intervalo musical bailable (16 compases)]


· [Solo de tres (guitarra cubana)]

· [Diálogo de bongó y campana]

[El público puede cantar el coro sin letra: ]

“¡Ay, ay, ay, no cambió el querer!”


---


[Verso 3 (más picante, casi un pregón)]


Y la joven bella, en su casa se apareció:

“Quiero estar contigo, vivía en el error.

Yo quiero un hombre que me comprenda, que me dé el verdadero amor”.


El hombre le responde: “Esto es cosa de admirar:

de la noche a la mañana, ¿de mí te vienes a enamorar?”



[Puente hablado (con ritmo, estilo sonero)]


Pero aquel hombre comprendió,

que ella amaba al dinero… ¡y no su humanidad!

¡Así es!



[Coro final (con montuno en crescendo, se repite dos veces, la gente aplaude)]


¡Ay, el dinero cambió la suerte, pero no cambió el querer!

Él siguió soltero, gozando su soledad,

porque es mejor que la compañía de quien solo busca comodidad.

¡Que se sepa! ¡Que se baile! ¡Que se goce esta verdad!


Ay señores, lo que hace el dinero, apenas se puede creer!

Que de la noche a la mañana encuentras una amorosa mujer.

Pero tengan cuidado, no vaya a suceder,

que sea puro cuento y acabes por perder.

¡Lotería, lotería! Pero el corazón no se compra, ¡no señor!

Ojo al cambio, que el amor falso es peor que un dolor.

¡Pregón, pregón! Que baile el que entendió la lección.


[Cierre (un golpe de caja, acorde en séptima, y un suspiro: “mejor soltero”)]


[(Aplausos, timbales y una última vuelta de coro instrumental.)]

[ solo música 16 compases]




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