Para empezar a escribir una novela sin bloquearte, sigue estas instrucciones prácticas:
1. Encuentra el núcleo de tu historia
Escribe una frase de una línea: "Un [personaje] debe [objetivo] antes de que [consecuencia]". Ejemplo: Una librera tímida debe encontrar un manuscrito perdido antes de que la quemen todas las copias.
2. Conoce a tu protagonista (solo lo esencial)
Anota: ¿Qué quiere? (objetivo externo) + ¿Qué necesita? (lección interna) + ¿Cuál es su mayor miedo? No necesitas su color de ojos aún.
3. Define el punto de partida y el final
· Capítulo 1: Una escena cotidiana que se rompe (el "incidente incitador")
· Último capítulo: La nueva normalidad del personaje
· El resto: Solo enumera 5-7 "grandes momentos" en medio (como post-its en una pared)
4. Escribe una escena sucia hoy mismo
Sin introducciones. Empieza in media res: con diálogos o acción. Ejemplo: —Si vuelves a decir eso, juro que quemo la biblioteca. —Ya la quemaste una vez, ¿recuerdas? No corrijas. No borres.
5. Establece una rutina ridículamente pequeña
Comprométete a 15 minutos diarios o 200 palabras. La constancia mata a la inspiración. Usa un temporizador.
6. Resuelve el "qué sigue" con tres preguntas
Cuando te estanques: ¿Qué decisión empeoraría todo? → ¿Qué secreto revelaría? → ¿Quién llegaría por sorpresa?
El error más común: Planificar demasiado. Tu novela se encontrará a sí misma escribiendo. Las primeras 50 páginas pueden ser un explorador, no un mapa.
Cada hombre y mujer tienen una historia que puede convertirse en una novela , al escribirla descubre lo interesante de vivir
No hay comentarios:
Publicar un comentario