[VEINTE AÑOS DESPUÉS]
[Intro – Piano suave, guitarra eléctrica y batería con ritmo pop romántico]
[Verso 1]
Con el pelo reseco,
y la cabeza llena de canas,
con arrugas en el rostro,
y la mirada cansada,
me dije frente al espejo:
«Esta persona está acabada,
ya le falta muy poquito
para emprender la retirada».
Los años se fueron volando,
como hojas que lleva el viento,
y aquel galán tan apreciado
se me quedó en el recuerdo.
Cuando pasaba por la calle,
más de una suspiraba,
soñando con aquel muchacho
con quien feliz se casaba.
[Pre-coro – Entran cuerdas y batería]
¿Dónde quedó la gallardía?
¿Dónde aquel seguro andar?
Ahora voy medio encorvado,
¡y hasta me cuesta arrancar!
[Coro – Enérgico, melódico y bailable]
¡Música, maestro,
que el viejo va a bailar!
Mientras suenen los tambores,
¡nadie me va a retirar!
Que me busquen una pareja,
que me invite a zapatear,
que las piernas se quejen,
¡pero el alma quiere fiesta
y no se piensa jubilar!
[Intermedio instrumental – 16 compases de guitarra, piano y batería bailable]
[Verso 2]
Pero cuando escucho música,
se me alegra el corazón,
se me olvidan las arrugas,
se me enciende la pasión.
Pido que me den pareja,
que despejen el salón,
y aunque cruja la estructura,
¡todavía hay construcción!
No me importa si mañana
me levanto con dolor,
hoy la vida me regala
otro baile y otro amor.
Que no falte la sonrisa,
que no se apague el calor,
porque mientras haya música,
¡todavía hay corazón!
[Coro – Con coros mixtos y más fuerza]
¡Música, maestro,
que el viejo va a bailar!
Mientras suenen los tambores,
¡nadie me va a retirar!
Que me busquen una pareja,
que me invite a zapatear,
que las piernas se quejen,
¡pero el alma quiere fiesta
y no se piensa jubilar!
[Puente – Baja la música; voz íntima y piano]
Eso sí, por la noche,
tempranito he de llegar,
mis pastillas, mi camita,
y tranquilo a descansar.
Que mañana habrá otra historia,
otro sol por contemplar,
y si el cuerpo me lo permite,
¡otra vez voy a bailar!
[Final – Crece la orquesta; la voz recupera la emoción]
Antes de cerrar los ojos,
al espejo fui a mirar,
y apenas pude creerlo,
¡no lo podía imaginar!
Ese hombre de pelo blanco,
que ya camina despacio,
fue aquel galán de otros tiempos
que conquistaba a su paso.
Me quedé mirando al espejo,
sin saber qué responder:
¿cómo puede ser tan viejo
quien apenas ayer fue joven?
[Cierre – Piano y cuerdas; voz cálida]
Y entonces caí en la cuenta,
conmovido hasta la piel:
ese hombre tan viejo…
¡soy yo veinte años después!
[Outro – Coros suaves]
Veinte años después…
¡todavía quiero vivir!
Veinte años después…
¡todavía quiero reír!
[Final instrumental – 16 compases, pop romántico bailable]
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[Estilo musical: balada pop latina romántica y bailable, tempo medio de 100–106 BPM, voz masculina madura, cálida y expresiva, piano melódico, guitarras eléctricas suaves, bajo profundo, batería pop con ritmo marcado y cuerdas orquestales. Coros mixtos en los estribillos. Comienza con nostalgia, evoluciona hacia una celebración alegre de la vida y termina con emoción y ternura. Melodía pegadiza, elegante y popular. Pronunciación clara en español. Duración aproximada de 3:30 a 4:00 minutos. Sin introducción larga, sin solos extensos y sin aceleraciones repentinas.]
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