Entrada destacada

El hombre oso

va  Y conocí a una hermosa mujer de nombre Sofía, que era torturada constantemente por un demonio que la acompañaba.  Le pregunte do...

jueves, 20 de octubre de 2016

asalto a la cordura

La mayoría de los mexicanos sabemos lo que significa la falta de garantías, la injusticia, la impotencia ante la corrupción de nuestros líderes, instituciones y como el crimen se ha generalizado como parte de la vida cotidiana, pero difícil es notar que en nuestro diario comportamiento también contribuimos a que eso suceda, nuestros actos dan el sello a nuestras sociedades, cuando nos pasamos una luz roja, nos estacionamos en doble fila, insultamos o agredimos o dañamos de alguna forma a otros estamos participando en esa locura colectiva que nos tiene tan preocupados.

    Las justificaciones son múltiples, se cree que no hay otra forma de salir adelante, que hay que seguir la corriente y no dejarse aplastar, competir, ganar es lo que importa, cualquiera que sea el recurso que se utilice, ser narco ya no es un delito, es formar parte de una red que se extendió al amparo de las autoridades, asesinar o robar es común, porque no hay restricción moral o legal que lo impida, lo primero es satisfacer las necesidades personales, las ambiciones individuales, participando en un acontecer que permite impunemente la violación de los derechos humanos. 

     Se puede decir que estamos sanos?  de ninguna manera, nuestras alteraciones mentales ni siquiera nos permiten percatarnos de cuán grave es nuestra enfermedad, la sociedad, por consecuencia, está enferma, saturada de padecimientos relacionadas con la corrupción, pero sobre todo, con la falta de consciencia colectiva. 

    Es importante comprender que el mal que hacemos tiene consecuencias graves, no solo sobre los que supuestamente son afectados directamente, sino en  conjunto social, ya que cada acto contribuye positiva o negativamente en el accionar colectivo y refleja lo que es una sociedad determinada. 

    
    

No hay comentarios:

Publicar un comentario