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miércoles, 6 de febrero de 2013

La equivocación




  La polémica sobre la existencia de dioses se ha dado desde que el hombre se planteo la pregunta sobre su propia existencia. Ya los antiguos griegos y también en oriente, se llego a conclusiones que negaban la existencia de dioses, Sócrates es condenado por corromper a la juventud con ideas subversivas sobre el tema.  El Cristianismo marca una nueva era, se enfrentan los poderes de las antiguas iglesias paganas con el creciente numero de seguidores de Cristo y se llega a un acuerdo para incluir en una nueva religión aquello que convenía a el buen funcionamiento del estado, entendiendo que ese “buen funcionamiento” se aplicaba según los intereses de quienes tenían y deseaban mantener su poder político-social-religioso en ese momento. Se ha continuado con el mismo sistema durante la distintas etapas históricas en las diferentes regiones del planeta, adaptando versiones distintas según las conveniencias para mantener el control.

Ahora pretendemos que nuestros debates son mas modernos y con expertos que tienen un reconocido renombre internacional.

El que algunos hombres se califiquen como expertos por haber estudiado en universidades de prestigio o por tener una amplia trayectoria dentro de alguna religión no es causa suficiente para calificarlos como portadores de la verdad, ya que las evidencias demuestran claramente que tanto la ciencia como las distintas religiones han cometido grandes errores conduciendo a la humanidad al caos presente.

Decir que tenemos en la ciencia la herramienta necesaria para conocer los secretos de la vida resulta demasiado arrogante , estamos apenas atisbando por una rendija a la complejidad del universo, la mayor parte de las cosas trascendentales de la vida son completamente desconocidas y aun no tenemos ni siquiera la pista para seguirla y conocer esos secretos que escapan a la capacidad del hombre.

La verdad esta escrita de manera clara en el universo, el hombre siempre la ha captado, pero le ha dado interpretaciones erróneas, a creado ídolos, levantado altares, templos, doctrinas, religiones o argumentos que se envanece de ser los que contienen la verdad. Nada mas falso, porque es son producto de su imaginación, deseos, ignorancia o ambición.
Estamos en una nueva era, continuamos discutiendo porque nadie tiene la claridad para demostrar que tiene la razón, seguramente nunca lo lograremos porque seguimos la misma senda equivocada aun cuando tenemos ante nuestros ojos las evidencias de que somos demasiado pequeños e imperfectos para comprender la verdad.

Nuestra manera de comunicarnos, escrita u oral no contiene los elementos necesarios para describir verdades, son signos, sonidos que interpretamos de acuerdo a lo que hemos aprendido, pero carecen de los elementos que proyecten en la mente una idea clara de lo que deseamos, esto se agrava por las erróneas ideas que nacen de nuestros medio, la educación que recibimos, la influencia de quienes consideramos maestros y que siguen repitiendo los mismos patrones que se han trasmitido de generación a generación.

Tal vez el hombre estuvo mas cerca de la verdad en sus inicios, cuando no tenia otra influencia que su propia interpretación de lo que observaba, pero no lo sabremos, porque se ha perdido en el tiempo las primeras definiciones.
El presumido racionalismo continua siendo irracional aun cuando nos moleste, porque no hemos alcanzado la capacidad para comprender lo fundamental, ni siquiera para comprendernos a nosotros mismos, controlar nuestro comportamiento de forma positiva, proyectar nuestras obras a la evolución y no a la involución como lo hemos estado haciendo .
Pretender que somos sabios, que hemos alcanzado el grado de conocimiento para explicar nuestra existencia es demasiado pretencioso, cada día nos sorprenden con nuevos descubrimientos que muchas veces arrojan por tierra los anteriores, de tal manera que las ultimas década hemos alcanzado un sofisticado sistema en donde las ciencias se dividen en distintas ramas y cada una parece tener sorpresas constantes por delante, hemos de prepararnos ante todo para reconocer que aun estamos en una etapa en la que no podemos tener explicaciones para la existencia o  no existencia de Dios, que cada hombre ha interpretar su vida como un milagro o como un producto de la evolución, de cualquier forma no hay forma de contradecirles, es una percepción personal que debemos de respetar para mantener una relación armoniosa.
Mientras continuemos pensando que somos los encargados de descifrar el universo, de dar orden , clasificar, modificar, crear o destruir según nuestros criterio es muy probable que continuemos por el camino equivocado, las evidencias nos acusan  y demuestra de forma fehaciente que no somos los seres apropiados para convertirnos en jueces o para dar las respuestas apropiadas, porque estamos apunto de terminar con la vida del planeta y continuamos argumentando lo mismo, actuando de la misma forma, siendo tan irracionales como en el principio, pero ahora con mayor poder destructivo.
No son las fuerzas físicas o las espirituales las que nos controlan ni las que determinan un comportamiento, sino nuestra obstinada posición de creernos mejores que todo lo existente, de pensar que tenemos la capacidad para comprender aun cuando somos ciegos que siguen a otros ciegos.

Cualquiera que se proclame como una autoridad en el conocimiento y que proclame tener la verdad esta cayendo en el mismo error que han caído lideres que condujeron a la humanidad a este desastroso punto en que nos encontramos y que no podemos negar, estamos viviendo como dementes en sociedades desquiciadas en donde las adicciones, los crímenes, la violencia, injusticia y corrupción no tiene paralelo y no se ve como detenerlo. Nuestra pretendida moralidad esta demolida ante la ola destructiva y solo queda la esperanza de una chispa de consciencia que nos obligue a buscar soluciones y a mejorar en todo sentido para garantizar la continuidad de la vida, con Dios o sin El, porque al final tenemos que aceptar la responsabilidad de nuestros actos y de ello depende nuestro futuro.
No debemos temer al castigo de Dios, sino a nuestros propios juicios y actos, hacer nuestro máximos esfuerzo para solucionar lo que hemos alterado drásticamente en este planeta y buscar la continuación de la vida en una mejor formahttp://www.youtube.com/watch?v=mpz26fexcN4

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