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jueves, 21 de febrero de 2013

El Viajero



Desde temprana edad tuvo la inquietud de recorrer el mundo, se escapaba de clases cuando estaba en primer grado de educación elemental y caminaba por las calles sin rumbo fijo, hasta que descubrió un sitio que le pareció maravilloso, un jardín enorme con grandes arboles y en el centro una gran edificación que le informarían era el centro donde se distribuía el agua potable de una gran zona de la ciudad, el pensó que aquel jardín y edificio estaban sobre un volcán que en lugar de lava en sus erupciones lanzaba agua.  En ese sitio pasaba horas meditando, mirando los autos que, como hormigas, se veían transitar sobre la avenida que abajo se extendía hasta donde su vista alcanzaba.  Alguna vez ideo una forma de hacer una estadística para saber que color de automóvil era el que mas se utilizaba, pero eso no fue suficiente para detenerlo mucho tiempo, reanudo sus travesías descubriendo parques, iglesias, casas viejas, edificios interesantes, rincones que despertaban su imaginación y le proporcionaban una gama de datos para conformar su personal idea de cómo se comportaba la gente en los distintos sitios, como influenciaba el ambiente ese comportamiento, porque aunque era muy pequeño para analizarlo como un científico, si tenia la percepción aguda de un niño para darse cuenta de que la gente se comportaba de acuerdo al sitio donde vivía, trabajaba, estudiaba.
Cuando llego a la adolescencia sus travesías se hicieron mas largas, ya tenia una bicicleta que le daba oportunidad de llegar mucho mas lejos, hasta donde le alcanzaba la energía y el día, siempre con la intención de descubrir el lugar mágico que seguramente le haría sentir que ya no tenia que ir mas a otro lado. Eso le costo regaños y castigos, incluso que le quitaran la bicicleta, porque sus padres consideraron que era un verdadero peligro, se enteraron por un vecino de que su hijo andaba en lugares de mucho riesgo y a gran distancia de su hogar.
Eso no contuvo su sed de expedicionario, se gastaba cuanto dinero le daban en sus recorridos por autobús o tranvía, incluso llego a alquilar otra bicicleta, pero desistió de este medio cuando tubo un accidente que le puso en graves aprietos, arrollo a un panadero que llevaba un gran canasto con pan blanco sobre la cabeza, los bolillos y teleras quedaron regados por el pavimento mientras el panadero corría tras él insultándole y prometiendo que le daría una paliza .
Entro a trabajar a temprana edad para ayudar en los gastos de la casa, pronto sus ingresos fueron suficientes para darle oportunidad de viajar a otros lugares, además ya contaba con la edad y con el permiso para hacerlo, no desaprovechaba sus días de descanso para conocer algún pueblo, pero su mayor alegría en esa época fue cuando conoció el mar, llegar hasta la playa, caminar con los pies desnudos sobre la arena hasta sentir la caricia de las olas fue algo que jamás olvidaría y guardaría en su memoria como uno de los momentos mas felices de su vida.
Por ese entonces también conoció a quien seria su primera novia y realmente fue algo que le hizo vibrar de pies a cabeza, nunca una mujer le había causado tal impacto, encontrarse con ella fue como si un rayo le hubiera caído y le hubiera transformado el mundo en algo mas brillante, haciendo que viera las cosas de forma clara, con los matices y formas que le daban sentido a los sueños. Eso le contuvo, sus correrías se hicieron mas en su mente y en su corazón siempre con la ilusión de verla cada noche, de tomar su mano y escuchar su voz mientras veía el brillo de esos ojos que parecían mostrarle todo el universo y aspiraba el aroma de un cuerpo que evocaba las cosas mas excitantes y románticas. Pero eso encanto se empezó a desvanecer con la intervención de los padres de su amada, cosa normal, no querían que su hija se involucrara a tan temprana edad en una relación con un tipo que aun no tenia un futuro seguro.
Se refugio no en un rincón,  sino en el ansia de conocer otros sitios, se fue a la montaña un día, se quedo ahí a pernoctar y en esa soledad y silencio sintió que era libre, que no había algo mas hermoso que ver las estrellas antes de cerrar los ojos para dormir y que el fresco aroma del bosque era como un éter mágico que le convertía en parte de la montaña, del rio y los arboles.
Los años se fueron entre caminos y veredas, se quedaron recuerdos de lugares maravillosos, de gente amable, de ambientes distintos que llenaron el alma del viajero de alegría, pero no le dejaron satisfecha el ansia de seguir buscando algo distinto, fue de la manera mas inesperada que encontró el sitio donde se formaban los paisajes y los eventos que le hicieron sentir que había llegado a su destino.
Era una tarde de diciembre y estaba adornando un gran árbol para la Navidad, ya había colocado la mayoría de las luces y esperaba que esa noche al iluminarlo se viera como un gran festejo de estrellas desde los lejos, pero entonces, en un descuido cayo desde lo alto de la escalera, se vino de espaldas y sin posibilidad de amortiguar de ninguna forma el golpe, fue algo terrible porque su pierna derecha pego primero contra la tierra haciendo que su columna vertebral recibiera el impacto de tal manera que las vertebras de contrajeron aprisionando nervios y provocándole un dolor indescriptible que le hizo dar un nuevo salto y caer con el hombro derecho fracturándose la clavícula. En menos de un minuto su vida se transformo por completo y vio como se convertía en un objeto que era manipulado por gente extraña, dependiendo al cien por ciento de sus atenciones .
El viaje al hospital en ambularía era algo que nunca había imaginado, transportado en camilla por largos pasillos hasta las salas emergencia, de tomografías, radiografías hasta detenerse en un cuarto y una cama que se convertiría a partir de ese momento en el único sitio que podía permanecer y que se prolongaría por varios meses antes de que le dieran de alta.
Pero fue precisamente en esa inmovilidad donde descubrió que podía viajar por los universos internos, dejar que su mente le mostrara maravillosos paisajes, personajes que producían eventos que rebasaban por mucho cuanto había presenciado y que le hicieron soñar y emocionarse al involucrarlo de nueva cuenta con quienes habían sido importantes en su vida.
Noto que podía programar su mente para que continuara un viaje después de haber sido interrumpido por alguna enfermera o medico que le visitaban para revisión, o tratamientos. Se le hizo costumbre pasar horas en esos viajes mentales, los médicos creían que estaba dormido como resultado de los fuertes analgésicos.
Cuando le dieron de alta en el hospital se retiro a vivir en una pequeña casa junto a un cerro, se dedico a sembrar arboles, arbustos, flores de ornato, pero sobre todo a seguir con sus viajes que podía hacer aunque estuviera haciendo sus tareas.  Se convirtió en un hombre solitario, no tenia teléfono, televisión o computadora, porque no quería interrumpir su viaje al universo interno donde cada vez se fue internando mas, alejándose del mundo real, perdiéndose en la inmensidad de espacios que le ofrecían las mas diversas maravillas.
Nunca mas regreso de ese viaje, su vida fue productiva porque escribió parte de lo que encontró en esos viajes y ha servido para estudiar algunos aspectos de la mente humana, pinto obras en las que plasmo sus alucinaciones y sobre todo, porque su esfuerzo físico se convirtió en un parque que actualmente representa una importante área arbolada en la zona en que termino su existencia, una existencia que siempre fue un recorrido y que posiblemente lo continuo en los desconocidos senderos de la muerte.

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