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miércoles, 4 de marzo de 2015

El Sueño

El sueño
  Cuando tenia doce años escucho en la escuela que en las regiones cercanas al polo la noche duraba meses y se imagino que todos dormían durante ese tiempo, eso era magnifico! No tener que ir a recoger leña al monte, no limpiar chiqueros, no ir a la escuela, no sacar agua del poso, dar de comer a las gallinas, recoger los huevos cada mañana o ir al campo de cultivo para ayudar en las faenas.  
 
Planeo que en cuanto le fuera posible se iría al norte, dormiría hasta que le dolieran los huesos y soñaría con esas cosas que en sus sueños le hacían sentir contento.   Eso era también un sueño, no lo contó a nadie, se lo guardo durante años hasta que se llego el día en que arreglo su maleta y pidió la bendición a los padres sorprendidos que no entendían que le había picado para hacer algo que nadie en ese pueblo había hecho y que parecía una verdadera locura, pero nadie lo pudo convencer de eso, se fue convencido de que estaba en lo correcto .

Durante el viaje pensó que encontraría gente maravillosa al llegar a su destino, de muy buen humor porque estaban descansados y a punto de ir a descansar nuevamente, delgados porque no comían demasiado, las ciudades limpias, pintadas de blanca nieve, modernas, con buenas camas para dormir como oso sin ninguna preocupación.

    De eso se acordaba años después , parado frente a una gran maquina donde tenia que repetir continuamente la operación de jalar una pieza, empujar una palanca y apretar un botón , mientras se imaginaba caminando por el campo, viendo los venados en el monte, las ardillas jugando, el río corriendo por entre las piedras, el aroma del bosque, el trinar de los pájaros y el canto de los gallos por las mañanas despertando a un nuevo día.


  Ni pensar regresar a escuchar las burlas, bien ganadas sin duda, solo a él se le pudo ocurrir que se podía vivir durmiendo y que la vida era una delicia en el norte, ahora ya sabia lo que era el trabajo rutinario, conocía la discriminación, el racismo, el persecución, el temor a la deportación, el pagar por tener un derecho, la lucha constante por llegar a un puesto mas alto, pero sobre todo, vivir sin una ilusión, porque las suyas estaban ancladas en su pueblo y en su gente, donde jamás regresaría.


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